Ghriba de almendras #asaltablogs “nosinmitaper”

Este asalto es diferente a los demás… es un asalto esperado.

Marga Postigo, quizá pensando en la Navidad, y ese espíritu de paz y amor entre todos… o viéndonos sumamente enganchados a esto de robar, nos ha dejado Diciembre sin asalto: por lo que este día se hacía de rogar!!!!
Una vez pasado el tramo, y llenos de buenos propósitos casi le suplicamos que hiciera el sorteo… No podíamos aguantar más y esto podía desencadenar un robo masivo a mano armada.
Pero apareció el sorteo… goloso, elegante,  un gran diseño, trabajado… No cualquiera iba a poder con este asalto: www.nosinmitaper.com
Me he recorrido virtualmente la cocina, la despensa,  como entrar sin que se de cuenta… pues estamos hablando de Montse Gálvez una veterana con experiencia que no ha dejado de vigilar ni un momento.
Era difícil elegir… entre tanta maravilla… pero me tenía que lanzar.
Tengo que decir que sólo he disfrutado recorriendo nosinmitaper y os recomiendo desbalijarle siempre que podáis. 
La receta elegida ha sido Grhiba de almendras. Yujuuu y he salido ganando… Que receton!

Ingredientes:

  • 150 g de almendra molida.
  • 90 g de azúcar.
  • 35 g de harina.
  • 1/2 cucharadita de levadura química.
  • 1 huevo.
  • 1 cucharadita de agua de azahar.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.

Para rebozar las galletas:

  • azúcar.
  • azúcar glas. 

Preparación:

1. Precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo mientras hacemos las pastas.

2. Ponemos la almendra molida con el azúcar en un bol, y le añadimos la levadura y la harina tamizadas. Mezclamos muy bien.

3. Añadimos el huevo batido con el agua de azahar y la esencia de vainilla. Mezclamos todo bien hasta que se forme una masa compacta y homogénea.

4. Se van haciendo pequeñas bolitas con la masa, se rebozan primero en azúcar normal y después een azúcar glas y se disponen en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Hay que dejarlas separadas ya que se expanden un poco al hornear.

5. Se hornean durante unos 15 minutos. Se dejan enfriar sobre una rejilla; recordad manipularlas con cuidado mientras están calientes.